"Me recuerdas mucho a una novia que tuve"

Me acosó X, el director del --. Hace algunos años hice mi Servicio Social en el ---. Desde el primer día que llegué comenzó a pedirme cosas que me parecían demasiado: tuve que traducir dos capítulos de un libro del francés al español, yo no sé francés y se lo dije, pero no le importó.  Una semana le pedí permiso para cambiar mi horario de esa semana solamente, iba a seguir yendo las 4 horas diarias pero más temprano, cuando él no estaba, y dijo que sí. Seguido de eso me dijo que su secretaria personal se iba a ir de vacaciones una semana, que si yo podía ir en lugar de ella a su casa a ayudarlo con trabajo de investigación. No pensé que un maestro fuera capaz de hacerme algo, además me sentía en deuda porque me había dado el permiso de cambio de horario y porque le debía parte del trabajo que me había pedido y que no había podido traducir. Le dije que sí, me pidió ir miércoles, jueves y viernes a su casa. Los primeros dos días estuvo su familia en su casa, pero el viernes sólo estaba él. Me sentí incómoda pero traté de no pensar en eso y estuve haciendo las investigaciones que me pidió. Él se levantó para ir por agua y se acercó a mí, me tocó el cabello y no me gustó. Mientras lo hacía dijo: "Me recuerdas mucho a una novia que tuve". No supe qué pensar y preferí ignorarlo porque era el último día que iba y no quería meterme en problemas, además estaba en su casa, sola. Mi mamá y mi hermano llegaron a recogerme y le dije que ya tenía que irme. Me acerqué a despedirme de él, le agradecí el tiempo, le di la mano y me acercó a él, me abrazó y me empezó a besar la mejilla, sentí su saliva cerca de mi oreja y lo empujé. Siento asco e impotencia cuando recuerdo, pensé que si me pasaba algo así iba a poder defenderme, pero me quedé paralizada cuando estaba pasando. Estaba asustada porque estaba sola con él en su casa y pensé que incluso si gritaba nadie me iba a oír. Me sentí culpable mucho tiempo, a veces pienso que si se lo cuento a otras personas van a creer que fue mi culpa por confiar en él, pero no me había pasado nada como eso antes y no creí que me podría pasar. Le dije que mi mamá había llegado y me fui tan rápido como pude. Lloré mucho toda ese fin de semana. Me sentí incómoda y asustada todo el tiempo que traté con él. Tenía miedo de que me cancelara el Servicio Social, me sentí culpable y exagerada. Hablé en el departamento de Servicio Social de mi facultad y levanté un reporte a Rectoría, me dijeron que la cantidad de trabajo y cosas que me había pedido eran también un abuso. Él sigue en su puesto, así que no creo que le hayan hecho algo. El lunes que volví les dije a las secretarias que ya no iba a ir, y les conté lo que había pasado. Me dijeron que nadie llevaba el cabello suelto en la oficina porque él tenía la costumbre de tocar el cabello de las mujeres sin su consentimiento, que yo no era la primera a la que le pasaba, que había alumnas que se habían sabido defender solas, otras que tenían novios que las defendían, otras se habían salido, pero a él nadie le hacía nada. Acosa también a las secretarias pero ellas no pueden decir nada porque puede haber represalias o se ve mal que lo hagan, trabajar para él significa tolerar el acoso día tras día. Cada semestre la Universidad le mandaba (o manda) alumnas, como me mandaron a mí. Él dice que lo que hace no es acoso sólo "le gusta conquistar a las mujeres", y así justifica lo que nos hace.