"Tengo las llaves de tu casa", el mentía.

Lo conozco desde hace casi 30 años, siempre fue muy buen maestro y muy buena onda. Hace relativamente pocos años nos volvimos a encontrar, y ya que ambos estabamos separados tuvimos un encuentro seguido de muchos mensajes escritos. Un día me despedí de él y sólo nos saludabamos cordialmente, y hasta ahí vamos bien. Yo empiezo una relación con mi actual pareja con la cual estoy por casarme y como es natural uno quiere compartir su felicidad con el mundo. Paso a suponer que no le gustó nada la noticia y empezó a divulgar intimidades, sólo que exacerbadas por su mente retorcida de escritor, dijo muchas cosas del pasado como si fueran del presente e incluso afirmó tener llaves de mi casa sin ser cierto. Se encargó de restregárselo en la cara a mi prometido. Voy a hacer un minuto de silencio antes de continuar escribiendo... No hace falta decir el problema en el que me metió; casi pierdo al hombre de mi vida por este abusador. Espero que las autoridades correspondientes atiendan todas las denuncias y pongan en su lugar tanto al criminal como a sus cómplices, porque discúlpen, pero la complicidad tampoco puede quedar impune.