Se despidió de mi con un beso en la mejilla diciéndome: “Lo que ocupes, aquí estoy.”

En lo personal, desconozco su nombre completo.. pero en la Facultad de Arquitectura de la --, todos lo identifican por su apodo: el maestro “C”. Es normal verlo en el pasillo central de la facultad saludando y platicando con alumnos, y siguiendo con la mirada a las alumnas. Incluso, cuando tienes un problema ( educativo) con alguna materia/maestro, entre alumnos se bromea “ja! Ve con C” o “lleva blusa de tirantes, y fácil te ayuda en lo que quieras.” Yo comprobé ésta última. Un día necesitaba que me firmara una carta donde autorizaba permiso para asistir a una obra/construcción como alumna de la facultad y me dijeron que él tenía que firmarla, era verano y yo traía coincidentemente blusa de tirantes.  Fui a su oficina, me indicó que me sentara y me empezó a platicar cosas irrelevantes, y solo veía como entre frases el volteaba a verme el área del busto.  Soy una mujer con poco busto, la blusa no era escotada, y sin embargo me sentí tan incomoda que le recordé que sólo necesitaba que firmara la carta, y le mentí diciendo que tenía prisa porque tenía clase. Me firmó la carta, me paré del asiento y al momento de entregarme la carta.. me tomo con sus manos, la mano con que recibí la hoja y se despidió de mi con un beso en la mejilla diciéndome: “Lo que ocupes, aquí estoy.” Por más -buena onda- que puedas llevarte con un docente, sabía que eso no era normal y me sentí avergonzada de mí los siguientes días aún cuando no había ido con la intención de coquetearle a cambio de un favor.