"A esa flaquita si me la chingo, ¿Tú no?"

Recuerdo que cuando conocí al maestro O lo consideraba como alguien culto y un ejemplo de seguir, eso no duro mucho. Con el paso del tiempo mientras tomaba una optativa con él pude notar que era un degenerado. Tiene la típica conducta de un hombre mañoso de observar mujeres o hacer comentarios subidos de tono. Alguna vez, al terminar una de sus clases, se quedó sentado en su escritorio viendo salir a todos. Yo lo saludé y me dijo que me quitara a la chingada porque le tapaba la vista y vi que veía a mis compañeras con una cara donde se notaba que le gustaba lo que veía. Una compañera lo saludó, y me dijo "A esa flaquita si me la chingo, ¿Tú no?" y yo solo me reí y me fui.