Me pidió que me desvistiera, yo tenía 15 años.

“Cuando experimentas el abuso sexual es difícil darte cuenta. Al menos que sea una violación más o menos explícita, el abuso fácilmente puede pasar desapercibido. Es decir, en ciertas situaciones el abuso sucede de manera no anunciada, repentinamente, como un balde de agua fría, es velado y poco claro. Se alcanza a percibir que algo no está bien, pero no se está  totalmente segura de por qué.

Cuesta tiempo, muchas veces el mismo tiempo es el que te ratifica que fuiste abusada sexualmente porque no olvidas ese momento. En mi caso fue hace hace 17 años y lo hizo RME. Al poco tiempo de haberlo conocido, pidió tomarme unas fotografías para un archivo que estaba haciendo –sí, es el que toma fotos, ese que tiene o tenía un café en el Barrio Antiguo-, y yo accedí. Llegué al lugar de la cita, una casa con un estudio en el centro de la ciudad, francamente me había sentido emocionada que “un artista” se interesase en tomarme fotos ¡a mí!, como si fuese de lo más normal que eso sucediera así, de la nada, sin ser amigos, sin una relación laboral… sólo porque sí. Tenía 15 años, y no es que la edad predetermine, pero sí, un poco sí, al menos en mi caso.

El tipo iba con sus hijos chicos, uno ya caminando y otro en carreola, lo cual me dio confianza. Después de unas fotos, me pidió quitarme la blusa. Yo lo pensé, lo dude, me sentí un poco presionada pero tampoco me asustó, partía del hecho de que existía un respeto. Él me dijo que era algo común, que a varias de sus amigas y otras mujeres las fotografiaba desnudas. Yo accedí.

El caso fue que en un momento él dejó la cámara, se acercó, dijo no sé qué y después que quería ver parados los pezones, puso sus dedos sobre mi seno, lo acarició y apretó. Yo me quedé sin entender qué había pasado. En ese momento él dejó la cámara, yo me vestí y me fui. Lo pensé y lo repensé, luego me dio vergüenza decirlo y preferí olvidarlo. Obviamente, de las fotos nunca supe nada.

Ahora no me da pena, no me considero víctima ni tengo un trauma al respecto, si lo veo no lo voy a evadir, probablemente lo confrontaría.

El abuso o acoso sexual va más allá de lo sexual. Tiene que ver en como los hombres se relacionan por la vida, desde qué posiciones, desde qué condición,  cómo ven y aprecian a la otra. No es un caso que se da de manera aislada, quien abusa una vez abusa varias. Porque así se relaciona con las mujeres, violentamente, asquerosamente. Cualquier intento de redimirse, es un acto de autoindulgencia desde el privilegio y el cinismo."